Desde la carretera que cruza el pueblo aún pueden observarse construcciones de estilo rural del siglo XVIII, aunque hoy la mayoría están reformadas. Hoy por hoy se está intentando que se mantenga la estructura de construcciones en el casco antiguo de Bormujos.
Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación: es el edificio más importante de la localidad desde el punto de vista histórico-artístico. Se trata de una iglesia típica con planta de salón, tres naves y cubierta de alfarje. Dicho templo debió ser edificado en la Baja Edad Media, pero entre 1.678 y 1.681 sufrió importantes reformas. La decoración de las portadas corresponde al siglo XVIII, se atribuye a Pedro de Silva, siendo la espadaña de la portada principal una de las más bellas del Aljarafe. Destaca el retablo mayor, dedicado a la Anunciación y al Dogma de la Trinidad, así como también los retablos de la nave lateral izquierda. El Santísimo Cristo de la Vera Cruz constituye una verdadera obra de arte, a tamaño natural y con potencias de plata. Otras esculturas destacadas son: las dos Inmaculadas, el grupo escultórico de San José con el Niño (el de mayor calidad), así como las imágenes de San Antonio de Padua, San José, Santo Domingo y San Cayetano. La colección de orfebrería de la parroquia es pequeña pero de gran calidad.
Iglesia del Monasterio de Santa María la Real (Convento de Dominicas): el convento es de moderna construcción, fue inaugurado en 1.976 y la iglesia se abrió en 1.992. No obstante conserva en su interior retablos barrocos del s. XVII. Destaca asimismo el Cristo de las Atribulaciones, del s. XVI, y una Virgen que procede del desaparecido convento sevillano de Santa María de Gracia.
Haciendas:
Hacienda Belén: Situada en la calle Monte Sierras en un solar que podía tratarse del ocupado por la alquería que dio origen al actual pueblo de Bormujos. Su caserío, muy deteriorado, conserva parte del molino aceitero, lagar y bodega que junto con el señorío, se desarrollan en torno al patio principal quedando el resto de las dependencias agrícolas en un segundo patio de labor más irregular. Su portada con arco de medio punto, apilastrada y con doble cornisa, de aspecto neoclásico, está rematada con tres almenas, en una de las cuales aparece el reloj de sol; en el centro un azulejo de tonos amarillos, marrones y blancos, representa a San Antonio con el Niño en los brazos.
El señorío, ampliado a finales del XIX, cuenta con torre mirador mixta, acabada en terraza. En la fachada del señorío aparece un azulejo de ocho piezas en tonos amarillos y azules, probablemente del siglo XVIII, representando el misterio de la Santísima Trinidad. Hace unos años la hacienda fue adquirida por el Exmo. Ayuntamiento de Bormujos y se le realizó una reforma. Actualmente es sede de los Juzgados de Paz y en poco tiempo albergará algunas delegaciones del ayuntamiento.
Hacienda La Peregrina: Situada en un montículo junto a un arroyuelo que desemboca en el río Pudio cerca del pueblo de Bormujos. Se organiza en torno a un patio principal con pozo en cuyo arco se lee la siguiente inscripción: “Esta hacienda nombrada de Ntra. Señora del Rosario o La Peregrina la empezó Don Francisco Javier de Tovar, Ministro General de Comercio, Moneda y Minas y Diputado de San Telmo. Marzo de 1.759”. AL fondo del patio queda el señorío, en dos plantas, en cuya fachada aparecen tres arcos de medio punto sobre columnas, con el central rematado en balcón orlado con escudo de piedra y dos cerámicos. Interiormente cuenta con una suntuosa escalera y zonas nobles con buen artesonado. A la derecha del patio está el molino aceitero con esbelta torre mixta acabada en cubierta a cuatro aguas sobre arcos que descansan en columnas y pilastras. A la izquierda, y simétricamente al molino, queda el lagar y bodegas con torre mixta análoga pero menos esbelta que la primera.
Todas las fachadas al patio, conservan restos de pinturas murales sobre estuco. De propiedad privada, en el año 1928 se instaló en el molino la primera prensa hidráulica que se mostraría al año siguiente en la Exposición Iberoamericana de Sevilla.
Hacienda de Marchalomar: Se encuentra situada junto a la carretera que va de Bormujos hasta Gines en el término municipal del primero de estos pueblos. Se desarrolla alrededor de un patio cuadrangular al que dan el señorío, con jardín y huerto delantero, con portada apilastrada lateralmente y con cornisa sobre la que aparece un azulejo policromado representando a Ntra. Señora de los Reyes y dos escudos nobiliarios laterales labrados en piedra.
Sobre su arco rebajado cuelga una cadena representando el privilegio de haber sido atravesada por el rey. Destacan la abundancia de chimeneas que aparecen repartidas por la totalidad de las habitaciones. Al lateral del patio y fondo se encuentran las cuadras y restos del molino.
A un segundo patio de forma irregular con entrada independiente desde el exterior, frente a la que quedan una noria y alberca, dan las viviendas de los empleados, tinajones, pajar y corral para aves con curioso palomar formado por torre cuadrada con cubierta estilizada de tejas a cuatro aguas. De propiedad privada, tal vez se trate del lugar que el Repartimiento figura con el nombre de Marchar Lomar.
Hacienda de Valencinilla del Hoyo: Situada en la cima de un cerro, cerca de la Cañada Real, en el término municipal de Bormujos. Se organiza en torno a un patio cuadrado con pozo central y arquerías de medio punto de blanca arquitectura con detalles en almagra. Su portada, muy sencilla, conserva dos azulejos con motivos religiosos, uno de ellos policromo y el otro en tonos azules sobre fondo blanco.
A la derecha de la portada queda el señorío con excelente jardín lateral y torre mirador con vistas hacia el valle del río Pudio que tiene barandilla lateral y cuerpo central cubierto con cúpula esférica de caracteres eclécticos. Lateralmente al patio principal se encuentra otro de labor con abrevadero donde se sitúan los tinajones y demás dependencias relacionadas con el ganado. Es de propiedad privada.
Hacienda del Santo Cristo de la Mata: Situada en el cerro de la Mata. Se trata de una hacienda pequeña cuyo caserio es del s. XVII (las escrituras más antiguas de su propietario datan de 1.612) y que primitivamente se llamaba "Hacienda de la Mata del Almijar". Cuenta con señorío en dos plantas, con jardín trasero comunicado con el patio de labor, en cuya capilla se venera el Cristo que le da nombre a la hacienda y que según la tradición apareció a finales del s. XVII en uno de los pozos de la hacienda. Alrededor del patio de labores se conservan los tinahones, pajar, almazaras y viviendas para el capataz y el casero, así como el molino aceitero, de una sola nave, con torre contrapeso colindada por una interesante escalera que da acceso a una terraza mirador, con cubierta de tejas a cuatro aguas que descansa en arcos sobre pilastras y columnas, con excelentes vistas hacia la comarca. A la entrada del molino se conserva un azulejo polícromo posiblemente del s. XVIII, representando a Ntra. Sra. del Carmen y en el frente de la torre del molino otro que representa a San Nicolás, fechado en 1.746. De esta hacienda que debió ser alquería existen documentos que demuestran que ya existía en el s. XI.
Otros elementos de interés: Escultura Homenaje a Andalucía: es una obra del famoso escultor Salvador García Rodríguez, que recientemente ha ingresado como académico en la Real de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. La escultura es una alegoría a Andalucía, representada por una mujer sosteniendo una estrella de 8 puntas que representan las 8 provincias andaluzas y cuyo escultor es Salvador García Reyes. Además, la vestimenta de la estatua esta compuesta por accesorios y prendas típicas de las civilizaciones que se han asentado en nuestra comunidad: Tartesos, Romanos, musulmanes, etc.
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